Especialidad en Competencias Docentes SEMS – UPN
MÓDULO I
Ing. Salvador Cruz Torres Torres
GRUPO: 369
Cuando valoramos nuestra actuación profesional pedagógica a través de los años de servicio en la docencia encontramos vicios y rutinas que nos obligan a cuestionar si desarrollamos o no correctamente nuestra actividad como docentes, y establecemos una relación con los componentes del proceso enseñanza aprendizaje, para diagnosticar nuestra actuación como tales, y encontramos respuestas a cada imprecisión didáctica cometida, en la conducción de grupos, primero por desconocimiento de teorías, de técnicas, de pedagogía, y luego por adquirir malos hábitos que se vuelven un problema para la sociedad estudiantil.
La superación continua y consciente nos conducirá por el camino que tanto pretendemos encontrar como formadores del siglo XXI. En la actualidad los miedos al cambio, el avance vertiginoso de la tecnología y medios de comunicación le dan otro sentido a la educación que nos obliga a prepararnos para abordar los nuevos contenidos programáticos.
Los docentes experimentados y novatos han dedicado la mayor parte de su vida a la enseñanza tradicionalista. Aún no han pensado en la jubilación pues señalan que su experiencia didáctica los hace invulnerables, nada de teorías actuales y mucho menos sus sustentos, sin embargo no podemos seguir haciendo caso omiso a la actualización a pesar de las múltiples tareas asignadas.
El no diagnosticar los conocimientos previos y mucho menos motivar es bloquear el desarrollo de aprendizaje de los estudiantes, cuando comentamos que el docente es quien dirige y vive problemáticas dentro del grupo de el depende que la reconstrucción del conocimiento se lleve a efecto en el aula, pero si el se acostumbro a la rutina le dará importancia a otras actividades que no tengan que ver con lo colegiado y amparara en la vida sindicalista para asegurar sus miedo al cambio.
La preparación es una necesidad indispensable en cualquier sociedad, y una sociedad moderna requiere que sus miembros posean un cierto nivel cultural que los prepare como individuos competentes, para enfrentar retos que en la misma se gestan. Por lo que cuando se trata de la preparación del personal docente, maestros, profesores, pedagogos., catedráticos, sea cual sea la denominación no deben anteponerse ningún tipo de obstáculos para concretarla.
Existe un proceso totalizador denominado formación, que tiene como objetivo preparar al hombre integral y armónicamente, porque cada individuo tiene una personalidad única, distinta e irrepetible. La experiencia pedagógica permitirá dirigir científicamente la formación, la instrucción, la educación y el desarrollo de las actividades para alcanzar niveles de calidad y excelencia.
Debemos entender la educación como un proceso de permanente profundización, actualización y perfeccionamiento para brindar servicios de calidad, no basta con asimilar conocimientos universales, sino transformarlos, seleccionarlos, reorganizarlos y construir nuevos nexos con la práctica para adaptarlos a las condiciones del aprendizaje y del contexto nacional.
Todo lo anterior propicia un cambio educativo que tiene como propósito el aprendizaje de los alumnos. Para lograrlo se necesita situar al profesor en el papel de agente de desarrollado curricular provocando el desarrollo organizativo interno de su institución.
Este cambio educativo implica autor renovación, institucionalización de estrategias de mejora continua, clima de colaboración y creación de mecanismos que permitan la solución de conflictos, y una adecuada proyección de toma de decisiones. El cambio educativo es pues complejo supone la necesidad de innovar a partir de la tradición, implica un cuidadoso equilibrio entre ambición y realismo, que requiere sortear resistencias a la vez que aprovechar oportunidades, pues es posible y necesario.
En el aula es necesario transformar la calidad de las interrelaciones, de manera que se vuelva un sitio donde se viva el respeto a los demás, se aprenda a valorar la diversidad y en el que las decisiones se tomen de manera democrática.
El liderazgo académico de los directivo, el trabajo colegiado de los docentes, la responsabilidad de los alumnos y las autoridades darán la capacidad de afrontar los cambios en esta educación del nuevo siglo, aun cuando las reformas de este proceso tengan que adecuarse en momento críticos de la humanidad que se quedo en el siglo pasado y que cada día la globalización exige el dominio de conocimientos mas estructurados para enfrentar competencia con países del primer mundo
La sociedad tiene perspectivas diferentes a las nuestras en el sentido de no valorar el trabajo cotidiano, comentando que la educación de hoy en día esta carente de nivel, pero definitivamente son tiempos diferentes, quizá en el pasado solo interesaba el conocimiento de la asignatura, hoy son diferentes parámetros los que miden las habilidades, destrezas, actitudes y aptitudes que hacen que el alumno sea competente, lo cual exige que nosotros demos un giro de 180 grados en nuestro actuar para cambiar el rumbo de la educación considerando que experimentados y novatos debemos compartir las experiencias de la lectura porque es una realidad cruel pero cierta que todos vivimos, que si tenemos la camiseta puesta haremos lo que nos corresponde y viviremos nuestra profesión con pasión, de lo contrario seremos o seguiremos siendo tradicionalista por miedos a viejos paradigmas.